La energía de la madera representa el crecimiento como individuo, es la que nos aporta una clara visión del presente, proporcionándonos , bondad, generosidad, y tolerancia para poder encaminar en algo creativo nuestro valor, coraje e iniciativa.

El florecimiento es su máxima expresión; para ello tendremos que encararnos con muchos obstáculos, los cuales nos pueden alterar esta enegía produciéndonos fustración y llevándonos a dudar de nuestras capacidades, abandonándonos a la auto compasión o hacia la ira incontrolada a todo lo que no nos gusta.

Su cualidad imnata es la creatividad, la capacidad de decidir y tomar decisiones que nos sirvan para crecer, sintiéndonos cada vez más fuertes y ágiles, para poder encarar con éxito el siguiente obtáculo que se nos presente.