El metal representa los limites entre yo y tu, nos da la capacidar de realizarnos como individuos y compartir nuestra individualidad con otros individuos fundiendonos en uno.

La energia del metal nos anima constantemente a soltar lo que ya no nos sirve, para dejar espacio a lo nuevo y fresco.

Si nuestros limites nos son impuestos por otros, nos sentimos ahogandonos, presos, incomprendidos, desidentificados, nuestro metal empieza a corroer a perder su explendor.

Cuando vamos decidiendo con total libertad nuestros limites, los limites se trasforman en aliento, en libertad, en comprensión, en identidad, nuestro metal brilla con elegancia.